Seguidores

jueves, 15 de septiembre de 2016

Au revoir, mes amis!

Si algo he aprendido es que es impredecible el devenir del porvenir. Si algo se ha descontrolado de forma frenética en mi vida ha sido este verano. Si mi yo de unos meses más viejo me dice que iba a tener semejante verano en mayo, probablemente pensé que me estaría tomando el pelo.

Ha sido un verano en el que he tenido de acercarme a gente maravillosa y de conocer a gente aún mejor. Y es que tras un muy frustrante y extenuante tercero de carrera, el tiempo ha volado. Ha sido un año increíblemente apasionante.

Pero el barco debe llegar al puerto, la burbuja siempre explota, las estrellas más vivas son las más  efímeras, los sueños siempre acaban de forma imprevista, y el tic tac nunca deja de sonar.

El tiempo, ese majestuoso halcón que vuelva imparable mirando inclemente a esos puntos que somos las personas. Y de repente está empezando una nueva fase universitaria, tras cometer un error irremediable de desperdiciar dos años de tu vida, y de repente te intentas abrir con mayor o menos dificultad a desconocidos, y de repente, te sientes cómodo con ellos, y de repente, estás ahí dejándote los codos y alguna neurona en ese ejercicio de memorización mal llamado examen, y de repente estás (al fin) cogiendo cámaras, creando, llevando a la realidad proyectos, juntando letras como nunca has hecho en tu vida…
Y de repente pasan cuatro años y todo se acaba.

Y aquí estamos a un solo fin de semana a retomar las clases, y acercándonos de forma peligrosa al cuarto de siglo.

Y aquí estamos, quemados, asumiendo lo que nos puede llegar a esperar (o lo que NO nos va a pasar), más cínicos, más a vueltas de todo, pero sin perder ni un ápice de la ilusión que me llevó a decidir embarcarme en esta aventura que está a punto de acabar con un “The End”. Estoy en el monte del destino decidiendo si tirar o no el anillo, estoy Tokyo yéndome hacia el aeropuerto y decidiendo si dar una última despedida a la única persona que me ha llegado a entender, me queda el enfrentamiento climático contra Voldemort, y hay buenas vistas en las cataratas de Reichenbach, el último suspiro que exhalaré se acerca...

Parece un buen truco de magia el hecho de que mucha gente que he conocido durante estos años seguramente no vaya a volver a verlos, como si viniese alguien y los hiciese desaparecer.

Parece mentira que durante este verano haya desaparecido un proyecto tan ambicioso, y que parecía que iba a dar mucho que hablar por la puerta de atrás. Y aún más engañoso me resulta es el hecho de que haya terminado recibiendo ofertas de la nada.  

Así que sí, me temo que esto es un adiós. Pero una sentida despedida y cierre, apagando la luz y colgando el cartel de “Cerrado” de muchas cosas. Pero cada etapa no tiene por que ser mejor ni peor, lo que está claro es que será diferente, y eso ya es bueno.

Este blog me permitió compartir algunas canciones, citas, películas y otras inquietudes culturales y vitales de un chaval que sigue igual de perdido que lo estaba entonces, pero que ha aprendido, mejorado, leído, amado, congeniado, compartido risas, miradas y algún que otro llanto, ha recibido algún reconocimiento, y se ha sentido satisfecho y decepcionado, se ha sorprendido, tanto para bien como para mal, y no ha dejado ni por un instante su curiosidad de lado.


Gracias a todos y cada uno de los que habéis formado parte directa o indirecta de mis peripecias durante todos estos años. Gracias a todos a los que me habéis soportado (y seguís haciéndolo). Gracias a todos por dejarme tener un hueco, aunque tangencial, en su preciado tiempo vital. Gracias a todos los que me han dado oportunidades, y a todos los que me han rechazado e ignorado miserablemente. De todos he aprendido.


Y tras este exceso de sentimentalismo barato, os dejo de despedida alguna de las canciones que me han acompañado recurrentemente estos años: 





Allons-y!

Estando todo a oscuras, Pedro abre la puerta. Entra un tenue haz de luz. Da un último y dubitativo vistazo, reflexiona por un momento si realmente debe quedarse o irse. Sale de la sala, y cierra la puerta.                                                                                                                                            

                                                   FADE OUT


                            FINE

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

Trolls abstenerse o sereís trolleados.